¿Afectó la erupción de La Palma a la calidad del agua potable? Un estudio analiza 3.499 muestras durante ocho años
¿Qué ocurrió con la calidad del agua de consumo en La Palma durante y después de la erupción del volcán Tajogaite en 2021? ¿Llegaron las alteraciones de los acuíferos volcánicos hasta el agua distribuida a la población?
Una investigación científica publicada en septiembre de 2025 en la revista internacional Natural Hazards, de Springer Nature, ofrece nuevas respuestas a estas cuestiones mediante el análisis de los registros de calidad del agua de La Palma.
El estudio ha sido desarrollado por Jelena Koritnik, Noelia Cruz-Pérez, Alejandro García-Gil y Juan Carlos Santamarta Cerezal, investigador de la Universidad de La Laguna y autor de correspondencia del artículo, en colaboración con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC).
La investigación analiza 3.499 muestras de agua de consumo recogidas entre 2016 y 2023, correspondientes a periodos anteriores, simultáneos y posteriores a la erupción volcánica.
Se estudiaron 24 parámetros de calidad del agua, incluyendo conductividad eléctrica, pH, turbidez, principales iones disueltos y elementos traza.
Los resultados identifican cambios en algunos parámetros después de la erupción, incluidos incrementos estadísticamente significativos en las concentraciones detectadas de determinados elementos, como mercurio, cromo, cadmio, antimonio, cobre, manganeso y aluminio.
Sin embargo, la conclusión más relevante es que no se detectó una contaminación generalizada del agua de consumo distribuida a la población, a pesar de las importantes alteraciones hidroquímicas documentadas en determinadas aguas subterráneas.
La mayoría de los parámetros analizados permanecieron dentro de los valores de referencia, con superaciones puntuales y aisladas.
El estudio plantea que esta capacidad de respuesta podría estar relacionada con la utilización selectiva de captaciones menos afectadas, la mezcla de diferentes fuentes de agua, el almacenamiento y los procesos de desinfección. La propia estructura de los acuíferos volcánicos, compartimentados por diques geológicos, también puede limitar la propagación de determinadas alteraciones.
¿Qué enseñanzas aporta esta investigación?
Los resultados muestran que la seguridad del abastecimiento depende tanto de la protección de los acuíferos como de la capacidad de adaptación de las infraestructuras hidráulicas.
La investigación destaca la necesidad de mantener sistemas continuos de vigilancia de la calidad del agua, diversificar las fuentes de suministro y mejorar el conocimiento del funcionamiento de los acuíferos.
Estos resultados se relacionan directamente con el proyecto europeo GENESIS, en el que participa la Universidad de La Laguna y que desarrolla herramientas de modelización hidrogeológica y simulación de fallos en cascada en infraestructuras críticas del agua.
El conocimiento adquirido en La Palma puede contribuir a mejorar la preparación de otros territorios volcánicos ante futuras emergencias naturales.
Referencia científica
Koritnik, J., Cruz-Pérez, N., García-Gil, A. y Santamarta, J. C. (2025).
Impacts of the 2021 La Palma volcanic eruption on drinking water quality (Canary Islands, Spain).
Natural Hazards, 121, 22151–22182.
Artículo científico completo en acceso abierto:
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