¿Está lloviendo cada vez menos en Tenerife? ¿Cómo influye la altitud en la evolución de las precipitaciones y qué consecuencias puede tener para los recursos hídricos de la isla?
¿Está lloviendo cada vez menos en Tenerife? ¿Cómo influye la altitud en la evolución de las precipitaciones y qué consecuencias puede tener para los recursos hídricos de la isla?
Una investigación científica publicada en abril de 2026 en la revista internacional Arabian Journal of Geosciences, de Springer Nature, analiza la evolución de las precipitaciones en Tenerife durante el periodo 1990-2022, utilizando datos históricos de estaciones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
El trabajo está liderado por Juan Carlos Santamarta Cerezal, investigador de la Universidad de La Laguna, junto con Noelia Cruz-Pérez, Susana Clavijo-Núñez, Alejandro García-Gil y César Paradinas-Blázquez.
Uno de los principales resultados es la reducción del 33,43 % de la precipitación media anual al comparar el periodo 2020-2022 con el periodo de referencia 1990-2019.
Sin embargo, esta reducción no se distribuye de manera uniforme por la isla. La investigación demuestra que la altitud, la orientación de las vertientes y la influencia de los vientos alisios condicionan significativamente la evolución de las precipitaciones.
Las zonas de cumbre presentan algunas de las mayores disminuciones. En la estación de Realejos-Portillos, situada a 2.137 metros de altitud, se registra una reducción del 70,73 % entre ambos periodos. Las vertientes meridionales también muestran descensos importantes, con una reducción media del 34,87 %.
El estudio identifica además cambios en la distribución mensual de las precipitaciones, destacando diciembre como uno de los meses con mayores reducciones.
¿Por qué son importantes estos resultados?
En una isla volcánica como Tenerife, buena parte de los recursos hídricos naturales depende de la infiltración de las precipitaciones y de la recarga de los acuíferos. Una disminución persistente de las lluvias puede comprometer esta recarga y afectar a la agricultura, los ecosistemas y la planificación del abastecimiento.
La investigación destaca la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso del agua, reforzar la vigilancia hidrológica e incorporar soluciones basadas en la naturaleza para aumentar la resiliencia frente a la variabilidad climática.
Aunque los resultados muestran una reducción de las precipitaciones observadas, no permiten atribuir por sí solos estos cambios exclusivamente al cambio climático. Para ello se necesitan estudios adicionales y series temporales más amplias.
El trabajo ha contado con apoyo del proyecto europeo NATALIE, centrado en soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación al cambio climático.
Referencia científica
Santamarta, J. C., Cruz-Pérez, N., Clavijo-Núñez, S., García-Gil, A. y Paradinas-Blázquez, C. (2026).
Prolonged drought in Tenerife (1990–2022): altitudinal precipitation trends and challenges for water management in island territories.
Arabian Journal of Geosciences, 19, artículo 105.
Artículo científico en acceso abierto:
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